Criterios para el uso educativo de las TIC

, , Sin comentarios

Contexto experiencial

En el momento en el que vivimos, se nos pide desde la sociedad y desde el centro, que actualicemos nuestra metodología, que realicemos proyectos de innovación, que revisemos nuestras prácticas y las actualicemos a las demandas educativas actuales. En definitiva, se nos pide que introduzcamos distintas mejoras e innovaciones didácticas que permitan que la educación que estamos dando a nuestros alumnos sean de una mayor calidad. 

He decidido introducir una innovación en la didáctica en alguna de mis clases. Desde el centro se nos está insistiendo en ello y creo que, después de todo, me pude venir bien para irme actualizando. Quiero introducir la innovación haciendo uso de las TICs. Lo primero que pienso es si tengo recursos para poder hacerlo. Si me paro a pensar un momento, ya dispongo de algunos recursos que puedo utilizar: aulas de informática, carritos con proyector y dicen que van a empezar a poner pizarras digitales en algunas aulas. 


Observación reflexiva

¿Qué sería lo que utilizarías? ¿Para qué? ¿Realmente ves que pueda ser un valor añadido el uso de la tecnología en tu ámbito didáctico? ¿Por qué y con qué objetivo? ¿Tengo que pensar realmente en la tecnología o en qué quiero con ella? ¿Qué tecnología me vendría bien? Una vez tengo la tecnología ¿qué hago? ¿Cómo la voy a usar? ¿De qué recursos y actividades dispongo? 

Conceptualización abstracta

Para dar respuesta a las preguntas que nos planteamos, debemos clarificar primero qué tipo de tecnologías hay y, en un segundo momento, qué recursos y actividades podemos poner en juego en las didácticas de los procesos de enseñanza-aprendizaje. 

Tecnologías y aprendizaje: 

Figura. Relación entre las tecnologías y la pedagogía, Casado Ortiz

Tecnologías transmisivas 


Algunas de las tecnologías que hasta el momento se utilizan en nuestros Centros ponen el acento en la necesidad de ofrecer información a los receptores. Se trata de instrumentos pedagógicos centrados en el profesor, que estimulan un poco más a los alumnos que la llamada “clase magistral” por poner en juego más sentidos (vista, oído…). En todo caso, el alumno sigue siendo sujeto pasivo ya que toda la actividad está centrada en el profesor, quien ejerce la función de emisor de manera habitual. 

Tecnologías interactivas 

Estas tecnologías se centran más en el alumno, quien tiene determinado control de navegación sobre los contenidos. Cuanto menos lineales sean los contenidos y la propia navegación, mayor interactividad habrá. Se pone el peso por lo tanto en definir el sistema por el cual el que aprende accede a la información que se le quiere transmitir. De ahí la importancia de la interfaz entre el usuario y el sistema. El sistema presenta información y, en función de la interacción del usuario, va proponiendo actividades, lleva un seguimiento de sus acciones y realiza una retroalimentación hacia el usuario-alumno. 

Tecnologías colaborativas 

Las tecnologías colaborativas son capaces de posibilitar y articular recursos y actividades orientados a la interacción y el intercambio de ideas y materiales tanto entre el profesor y los alumnos como de los alumnos entre sí. Son capaces de fomentar el aprendizaje constructivo y en colaboración. Este tipo de tecnologías pone a disposición de los alumnos entornos de comunicación, creación compartida de glosarios, documentos, proyectos y talleres. Son herramientas que permiten gestionar la información en grupo y trabajar en colaboración. 

Experimentación activa

Se trata ahora de que pongas, al menos, dos ejemplos de cada uno de los distintos tipos de tecnologías que hemos expuesto: transitivas, interactivas, colaborativas.

Publicar un comentario